Estas demostraciones complementan la simulación y las pruebas, ya que proporcionan garantías que no se pueden lograr solo mediante las pruebas, lo que aumenta la confianza en la precisión y la robustez del diseño del componente antes de generar el código. Por ejemplo, en una aplicación de lógica de control de trenes, es posible, mediante métodos formales, demostrar matemáticamente que las combinaciones de modos inseguras, como la activación de la tracción mientras las puertas están abiertas o la omisión de la supervisión del frenado durante el movimiento, son inalcanzables bajo todas las condiciones operativas válidas, incluidos los escenarios de fallo. Del mismo modo, un análisis formal de la lógica del control de crucero puede demostrar que las órdenes de tracción siempre respetan los límites de velocidad y las restricciones de seguridad, y que se inhiben de forma fiable cuando se producen condiciones de mayor prioridad, como el frenado, la pérdida de supervisión o las transiciones de modo.